
Por qué amamos este viaje
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Te permite explorar la zona del Sagrado Nevado Ausangate, con calma y tranquilidad, pues esta ruta está especialmente diseñada para cubrir distancias cortas por días, a diferencia de la mayoría de caminatas en los Andes.
Itinerario
Resumen
En la cultura andina, los “Apus” (Dioses) son los espíritus que protegen la vida. Muchos están representados por montañas y una de las más importantes es el nevado Ausangate (6,372 msnm), uno de los más impresionantes de los Andes peruanos y eje de esta inspiradora caminata.
Especialmente diseñada para familias o personas que prefieren cubrir distancias cortas mientras exploran la belleza de las montañas remotas del Perú con la oportunidad de acampar en ellas.
Atravesando comunidades, lagunas, campos agrícolas y ganaderos del Valle Sur, llega desde Cusco hasta el pequeño pueblo de Tinki, donde los arrieros te darán la bienvenida. Ellos son personas locales que, con sus caballos, llevan el equipo a lo largo de la ruta. Son sus milenarias creencias y tradiciones las que también nos conectan con los espacios próximos a explorar.
Esta ruta empieza con un ligero ascenso acompañado del nevado Ausangate, una montaña sagrada para los habitantes de esta región. Entre lagunas rodeadas de formaciones rocosas y el típico paisaje de la puna andina, llega hasta Upis, para acampar y relajarte en lo remoto de los Andes.
Si bien el Ausangate es impresionante, Azulcocha, la laguna de color azul intenso que nace de sus deshielos y que refleja el esplendor del nevado sobre sus aguas, es un regalo para todos los sentidos. Para llegar a ella, ascenderemos por una ladera hasta el abra de Surpampa.
Acampa y pasa una noche bajo mil estrellas en uno de los parajes más hermosos y remotos de los Andes peruanos.
Son pocas las caminatas en donde se acampan dos noches en el mismo lugar y en este caso Azulcocha lo amerita, dada su espectacular belleza.
Dejaremos el campamento armado, para visitar Pachaspata, un mirador desde el cual tendremos una espectacular vista de los picos nevados y montañas aledañas, los cuales esconden en sus pies otra hermosa laguna.
Continúa por un amplio sendero hacia Pacchanta, una pequeña comunidad que te dará la oportunidad de observar las costumbres y tradiciones milenarias de los habitantes del Ande y disfruta de unas deliciosas aguas termales naturales.
En el camino nos detendremos en un mirador, para despedirnos del Apu Ausangate, con una última vista espectacular de esta sagrada montaña.
Momentos del camino

Diseñemos juntos tu viaje por el Perú
Cada itinerario es un punto de partida: lo adaptamos a ti.
