
Por qué amamos este viaje
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El Imperio Incaico contaba con más de treinta mil kilómetros de rutas que conectaban una gran porción de América del Sur.
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Imagínate recorrer el tramo que conectaba a sus antiguos pobladores con Machu Picchu, la ciudadela de mayor importancia en aquel entonces.
Itinerario
Resumen
El Perú está interconectado por miles de kilómetros de caminos incas, sin embargo, el tramo que llega a la ciudadela de Machu Picchu se encuentra entre los más populares del mundo por la belleza natural de sus alrededores y por haber sido una de las principales rutas utilizadas en la época de los incas.
Este viaje de 43 kilómetros, ideal para los amantes de la aventura y de la historia, cuenta con tramos perfectamente conservados, combina diferentes pisos ecológicos: desde desiertos a gran altura hasta bosques tropicales e importantes restos arqueológicos.
Su recorrido culmina cuando atravesamos el umbral del “Intipunku” (Puerta del Sol) para llegar a la magnífica ciudadela de Machu Picchu; obra maestra de la arquitectura e ingeniería inca, considerada patrimonio de la humanidad y una de las siete maravillas del mundo.
La ruta comienza en el km 82 del Valle Sagrado de los Incas, en la comunidad de Piscacucho. Aquí los porteadores te estarán esperando con todo el equipo listo, ellos son parte esencial de esta experiencia y te acompañarán a lo largo de todo el recorrido.
Caminamos paralelo al río Urubamba, con hermosas vistas al imponente nevado Verónica, hasta llegar al poblado de Miskay. Luego, asciende hasta el mirador de Llactapata y sorpréndete con este antiguo y magistral centro arqueológico.
Despídete del Valle de Urubamba para introducirte al Valle de Huallabamba, donde acamparás en un pueblo que lleva el mismo nombre, construido sobre las bases de un antiguo asentamiento inca.
Comienza el recorrido del día ascendiendo hacia Llulluchapampa. Atraviesa un bosque de Uncas (árbol nativo andino) y luego un bosque enano hasta llegar finalmente a la cima del Camino Inca: el abra de Warmiwañusca, donde el paisaje se ha transformado en árida puna alto Andina.
Desde aquí, una bajada con grandes escalones de piedras te introducirá, de a pocos y mágicamente, a un bosque de nubes. La flora y fauna se transformará frente a tus ojos y te dará la oportunidad de apreciar diferentes tipos de plantas y aves endémicas, hasta llegar a Pacaymayo.
Se podría decir que hoy es el día más gratificante de todo el recorrido. En la mañana, estratégicamente, esperamos a que el resto de grupos se adelante, así gozarás el camino inca más despejado durante el resto del día.
Asciende hacia el abra Runkurakay, desde donde podrás ver el paso Warmiwañusca y los valles que descienden al Amazonas.
Introdúcete de lleno al bosque de nubes y continúa hacia las ruinas de Sayacmarca, por un ancho, empedrado y bien conservado camino inca, en medio de orquídeas, helechos y brómelas. Este es el hábitat ideal para picaflores y también para el oso de anteojos, que con suerte puede ser visto en esta zona.
Finalmente continúa hasta Phuyupatamarca, donde acamparás con una impresionante vista de las cordilleras de Urubamba y Vilcanota, las cuales se disuelven frente a nuestros ojos para darle paso al Amazonas. ¡Simplemente increíble!
Esta mañana, desde nuestro campamento, aprecia uno de los amaneceres más espectaculares de los Andes entre una vista panorámica de las cordilleras circundantes, entre ellas el macizo Pumasillo y el imponente Salkantay.
Desciende hasta las ruinas de Intipata, un antiguo centro experimental agrícola, con una espectacular vista a todo el valle de Urubamba.
Continúa hacia el sitio arqueológico más importante e impresionante de toda la ruta: Wiñaywayna. Luego, por un camino cubierto de vegetación tropical, atraviesa Intipunku (la Puerta del Sol) y sorpréndete con una fabulosa vista de Machu Picchu.
Visita brevemente la ciudadela, aprovechando el haber llegado a una hora privilegiada, ya que por la tarde no hay muchos turistas.
Tómate el día para explorar detenidamente Machu Picchu. Descubre la historia de los incas mientras recorres plazas, templos, fuentes, monumentos y residencias de lo que fue el centro religioso, político y cultural más importante del Imperio.
Opcionalmente puedes subir a la cumbre del Huayna Picchu, un mirador natural que te permite apreciar la ciudadela desde un ángulo diferente, con un panorama impresionante de las montañas circundantes y el cañón del Urubamba.
Por la tarde, abordarás el tren que te llevará de regreso a la ciudad de Cusco o al Valle Sagrado.
Momentos del camino

Diseñemos juntos tu viaje por el Perú
Cada itinerario es un punto de partida: lo adaptamos a ti.
